Internet de las cosas 2.0/Internet of Things 2.0

No es ya un secreto ni algo que sea exclusivo para los especialistas en tecnología, el Internet de las cosas ya está aquí y todos lo queremos; estamos ansiosos por tener acceso a la información de nuestros dispositivos y de todo lo que vestimos, queremos conocer cuántos pasos caminamos en el día, cuántas calorías quemamos, pero también queremos saber cuánta presión de aire tienen las llantas de nuestro autos, que el clima de casa y oficina esté exactamente cómo lo queremos cuando lleguemos, que nuestro café arroje el aroma deseado justo en el momento en que abrimos lo ojos; que la energía que consumimos sea justa la necesaria y que la puerta de acceso se abra al acercarnos.

Pero todo ello tiene costos que no son tecnológicos, por un lado está la seguridad de nuestra información y de nuestros perfiles de interacción con todas esas cosas que queremos conectar, prácticamente ninguno de ellos es seguro, cualquier técnica básica de hacker puede con ellos, y a través de ellos, con nosotros. No debemos perder de vista que el estar conectados cada vez más nos hace vulnerables de una u otra forma.

Por ello, habrá que seguir dos simples reglas que nos protejan en este ambiente de promiscuidad tecnológica: Sólo los dispositivos realmente necesarios, y siempre con protección.

Y, por otro lado, está el tema de la energía necesaria para mantener todos esos dispositivos conectados, la cantidad de transacciones de información genera demanda nueva de energía para poderlas llevar a cabo, y esa demanda sólo está creciendo a pasos agigantados, y la pregunta correcta es ¿dónde conseguimos toda esta energía en su forma más verde?

Ambos problemas se resuelven por la vía de la innovación y la tecnología, pero poniendo en el centro la seguridad del ser humano y del planeta.

Enjoy

It is no longer a secret or something that is unique to those experts in technology, the Internet of Things is here and we all want it; we are eager to have access to information of every device we own and everything we wear; we want to know how many steps we walk in the day, how many calories we burn, but we also want to know how much air pressure the tires have in our cars, we want the temperature at home and office is exactly how we need it when we arrive, our desired coffee scent should be there when we open our eyes eyes in the morning; the energy we consume is just the necessary, we want that the gateway is opened as we approach.

But all this has costs that are not technological, first is the security of our information and of our profiles regarding our interaction with all those things that we want to connect, virtually none of them is safe, any basic hacker technique can break them, and through them, get us. We must not forget that being connected makes us increasingly vulnerable in one way or another.

Therefore, we must follow two simple rules to protect us in this environment of technological promiscuity: Only devices really necessary, and always with protection.

And on the other hand, there is the issue of the energy needed to keep all these devices connected, the amount of information transactions generates new demand for energy so they can be carried out, and this demand is only growing exponentially, and the question right it is where we get all this energy in its green form?

Both problems are solved by means of innovation and technology, but putting the safety of humans and the planet in the center.

Enjoy

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