Los muros que te encierran

Durante mucho tiempo estuve atrapado en mi propio muro y no me daba cuenta; las redes sociales son como el mundo que Trump quiere construir, sólo dejamos entrar a nuestros iguales; es decir, uno no da de alta en sus cuentas a personas que no son afines y que piensen, y sepan, y quieran y deseen cosas distintas a uno; y los pocos que se aparecen en nuestros muros siendo distintos, no se animan a comentar o a agregar su visión; no les vale la pena discutir y disentir en público contigo, y se pasan de largo, le pican al scroll del navegador y se van a otro post.
Uno le da al botón de Me gusta precisamente a lo que nos gusta, a lo que preferimos; y en mi oficio, donde las diferencias son las que importan y las que suman a mi trabajo, eso es sencillamente la muerte profesional; uno no puede ser creativo e innovador mirando siempre las mismas cosas, alimentándose siempre de las mismas ideas y de los mismos esquemas de pensamiento; por eso digo que estaba atrapado en mi propio muro sin saberlo; las paredes las puse yo mismo y poco a poco fui construyendo un espacio limitado por mis propias predilecciones, y no está mal si lo que uno busca es la revalidación de uno mismo y nuestras ideas por nuestros iguales; pero si lo que uno busca es nutrirse de las diferencias y de la evaluación de los que no piensan como uno, de los que son distintos y vienen de otros lados, entonces lo que uno tiene que hacer es convertirse en una persona abierta a todo el mundo en las redes sociales y en el internet mismo.
Por eso bajé la persiana en mi facebook personal y aparecí en mi blog, uno donde todo mundo es libre de mirar y comentar, pero también el estar alejado del facebook me permite navegar por otros lados que no tienen las restricciones naturales de una red social, y he vuelto a explorar y descubrir ese mundo diferente al mío, y, por curioso y paradójico que parezca, me he reencontrado con el mimismo que parecía se había empequeñecido; ahí estaba, sólo que atrapado en los muros de mis redes sociales. He vuelto a crear.
Mi experiencia no es única, somos muchos los que hemos apagado el botón azul y dejado los likes en el olvido, ahora lo que buscamos es más grande y abierto, y útil, lo que queremos es llegar a donde las cosas son distintas a uno, a ese lugar que llamamos inspiración y creatividad.
Para ser creativo y aprender cosas que aún no sabes, van mis recomendaciones para tus redes sociales:
  1. Ponle fin a tu facebookitis: Si tienes amigos y familiares ahí, y los quieres conservar, llámalos y pregúntales cómo están y escúchalos con empatía; mándales un mensaje privado sólo para sorprenderlos e invítalos a un café o a una videollamada. OIvida los likes y los RT, esos se los da cualquiera, pero tú  eres el único que les puedes dar a ti. Restringe las publicaciones en tu muro, quien quiera saber de ti que te llame o te busque. Ya basta de comunicarse con emojis y con memes, tú eres mucho más importante y valioso que eso.
  2. No compartas noticias sin verificarlas, pero tampoco sin comentarlas: Todos tus amigos las han visto o las verán pronto, serán igualitas a las que tú has visto, a menos que las enriquezcas con tu visión, tus comentarios no son sólo tu opinión, son la oportunidad para que otros aprendan de ti y contigo.
  3. Si le das Like a una página o un Follow a algún twittero, que sea de algo o alguien que no es de tu círculo, atrévete a seguir a tus diferentes y no a tus iguales; los que piensan como tú no tienen nada que enseñarte ni con qué sorprenderte; por otro lado, los que piensan y son distintos a ti no pueden ofrecerte más que aprendizajes y sorpresas.
  4. Si no tienes nada relevante que decir, no recurras al selfie o al chiste o meme rápido, mejor como el chinito, nomás milando. Y buscando, y pensando; a veces tus silencios dicen más que todo lo anterior junto. Pero cuando tengas algo que decir, sé asertivo y dilo, no sucumbas al temor de incomodar, o de no ser políticamente correcto, haz que tu opinión valga, y todo inicia con atreverte a darla. Para eso están las cajitas de comentarios en las redes sociales, para que las llenes contigo.
  5. Pregúntate seguido, ¿quién es diferente a mi? ¿quién piensa distinto? Y síguelo, y léelo y escúchalo, pero con empatía, tratando de comprenderlo, después de todo, comprender no es estar de acuerdo; y te apuesto a que después de un tiempo, serás mejor, mucho mejor porque esas diferencias habrán venido a llenar huecos o a revalidar y afianzar tus propias creencias y principios; deja que lo desconocido se convierta en conocido.
  6. Un día, toma un cronómetro y mide el tiempo que pasas leyendo o viendo videos en tus redes sociales, no cambies tu rutina, sólo mídela. pero al otro día, pasa ese mismo tiempo leyendo un libro de un autor de un país que no conoces, o de un tema que sea ajeno a tu profesión; o mira una película extranjera (las gringas no cuentan porque esas las ves siempre); pero lee y observa con atención a los detalles, trata de entenderlos.
Sólo seis cosas, sencillas todas, pero que irán destruyendo el cerco que tú mismo te has puesto en tus redes sociales, quien quite y a lo mejor por ahí, en ese mundo abierto, nos encontremos de nuevo y nos reconozcamos.
Enjoy
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