Descentralización vs Digitalización

En los países en donde el aparato burocrático funciona de forma centralizada, la tentación de llevar esos servicios a todas las regiones del país es grande; la llamo tentación porque en estos tiempos en los que la tecnología ha demostrado que la verdadera omnipresencia es virtual, es decir, querer mover a la burocracia a otras ciudades y regiones es más bien una decisión basada en emociones, es más bien para parecer que se hace y no que se hace en verdad. Me explico.
Primero la descentralización. Obviamente requiere una enorme cantidad de recursos para edificar/rentar espacios en las ciudades que recibirán a las dependencias que se van a mudar; se requiere infraestructura de servicios públicos para esos nuevos habitantes y vecinos, como por ejemplo, vivienda, seguridad, agua potable, calles en buen estado, transporte público; y también servicios que puedan ofrecer lo necesario para los que llegan, como escuelas, restaurantes, talleres automotrices, restaurantes. Sí, todo ello generará empleos y riqueza, nadie lo discute, pero es obligado hacer preguntas, ¿cuánta riqueza, cuántos empleos? Poco se habla de ello, pero la migración de burócratas también generará intercambios culturales y de conocimiento que son igualmente valiosos para una sociedad. Pero también genera costos, no sólo en lo económico, sino también en los social y cultural, ¿habrá alguien que haya escuchado hablar de la resistencia al cambio? Supongo que los burócratas federales estarán inmunes a ella porque nadie, absolutamente nadie se hace cargo de ella.
Y también están los beneficios, mover a las dependencias a otro lugar debería de traer beneficios directos en su quehacer, y a mi no me queda claro que la educación pública funcionará mucho mejor si sacamos su administración de la Ciudad de México, no me explico en qué cambiará o mejorará su eficiencia y efectividad al estar en otra ciudad, lo mismo con las demás; sobre todo si el ciudadano tendría que hacer el viaje de cualquier forma, y en todos los casos que no son a Ciudad de México, con costos de transporte mucho más elevados, seamos realistas, si todos los caminos llevaban a Roma, en México, todos los transportes llegan a Ciudad de México, y no a Puebla, ni Tabasco, ni Ciudad Obregón o cualquier otra ciudad. Los costos y el esfuerzo de los alcaldes, diputados, empresarios, gobernadores, gestores en general de ir de una ciudad a otra para gestionar proyectos y recursos va a estar, por decir lo menos, verdaderamente costosa, en tiempo, esfuerzo y dinero.
Por el otro lado, en cambio, tenemos la digitalización de servicios, en este caso de la interacción gubernamental, tanto entre entidades de gobierno, como entre gobierno y ciudadano. Comparemos dos escenarios extremos, reales sin embargo ambos, una señora de la tercera edad, obligada a seguir trabajando su pequeña parcela en algún estado del sur del país, llega a su casa cansada por la tarde, se comunica por Skype con su hijo que se brincó el cerco y trabaja en el país del norte, le cuenta su día, lo ve también cansado, pero él le informa que le ha transferido electrónicamente un dinerito a su cuenta de Coppel, y que también, por su cumpleaños, le ha comprado en mercadolibre un regalito que le llegará en un par de días a su casa. La señora le cuenta cómo ha podido también pagar su cuenta del internet sin tener que ir a la sucursal, porque ella es parte de esa mitad de mexicanos con internet. Cuelga diciéndole que la próxima semana tendrá que pagarle a un gestor para que vaya a Sonora por el resultado de una gestión de su parcela, a ver si no le salen con que tiene que ir ella en persona, porque así son.
¡Tan fácil que es digitalizar! ¡Tan barato que es hacerlo! Sobre todo comparándolo con el costo de la descentralización, y además se tiene una omnipresencia del gobierno en cada móvil, en cada hogar, en cada oficina, en cada empresa. El desarrollo económico viene sólo de dejarle al ciudadano el dinero en el bolsillo, y además, en el trabajo de las empresas de tecnología que lo harán posible, mismas que estarán habilitadas para realizar otros proyectos, para mexicanos y para extranjeros. ¿Quieren tener desarrollo de bien raíz y de viajes? ¡Pues a apoyar y desarrollar mucho mejor el sector turismo y no el turismo obligado por burocracia!
Entre ambos conceptos, hay siglos de diferencia, la cuestión es si nos abrochamos el cinturón de seguridad por la velocidad crucero de la digitalización, o ajustamos el espejo retrovisor para conducir en reversa con la descentralización.
Dejo aquí la entrevista sobre el tema en Voz Empresarial con Aurora Retes, fue una charla interesante.
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Educar para crear e innovar

Educar no es únicamente lograr que alguien aprenda determinada materia o contenidos, también es lograr que las personas sean capaces de hacer cosas con lo que saben, que sepan identificar lo que necesitan aprender y además aprenderlo. También significa que seamos capaces de generar nuevo conocimiento, que podamos explorar nuestro máximo potencial, y llevarlo un poco más lejos, es decir, que sepamos innovar.
Aprender y desarrollar habilidades y técnicas de creatividad e innovación es tan importante como aprender matemáticas o civismo; sin embargo, en nuestras escuelas no hay espacios ni tiempos específicos ni ordenados para que nuestros estudiantes desarrollen estas habilidades; al contrario, el sistema educativo esta diseñado para lograr que todos sepamos lo mismo, de la misma manera y con los mismos libros y métodos. Se da por hecho, o mejor dicho, se tiene la vaga esperanza de que los chicos sean creativos por sí mismos, cuando sean grandes. Yo creo que es tiempo de hacer que la creatividad y la innovación sean prioridad en nuestros objetivos educativos. ¿de qué otra forma vamos a encontrar soluciones a todos nuestros viejos problemas?
Imaginemos por un momento, que enseñáramos a los chicos a hacer Design Thinking a la hora de prepararse para realizar un proyecto, o un SCAMPER para escribir un ensayo; o, mejor aún, que los preparáramos para hacer preguntas, poner exámenes en donde les pidiéramos hacer preguntas en vez de respuestas sería genial; aprenderían a mirar el mundo a través de los ojos de la curiosidad.
Me imagino igual un ejercicio mental diario para activar el cerebro en donde los estudiantes intentan relacionar conceptos, por ejemplo, la mecánica de un motor con la sustentabilidad de un ecosistema; seguido me pregunto si no podríamos aprender mejor la historia preguntándonos qué hubiéramos hecho si nosotros hubiéramos sido Napoleón, o Churchill o Moctezuma. De paso los chicos aprenderían a construir hipótesis que son apenas el inicio de las innovaciones.
¿Qué clase de mundo idearían si les planteamos el reto de eliminar el dinero con todo y concepto? ¿Qué tantas cosas tendrían que aprender para lograrlo? ¡Seguro que todas las que estamos enseñándoles de cualquier forma! ¡Y más, mucho más!
Enseñar lo que ya todo mundo sabe o ha sabido no tiene chiste, el futuro del mundo se debe construir desde otra óptica, porque ésta ya sabemos que no funciona; desperdiciar los primeros 23 años de su vida enseñándoles a ser como nosotros y a hacer las mismas cosas que nosotros y de la misma manera es algo que necesitamos cambiar, y esa es la verdadera meta que toda reforma educativa debe contemplar. Es ridículo educar a todos igual si ya reconocemos que nuestro verdadero potencial individual está en nuestras diferencias, y que la suma de ellas es la que nos hace fuertes.
De nada sirve salir del aula si nos llevamos las paredes en nuestra mente cuando el sistema educativo lo mejor que hace es deformarla tanto que terminamos con una caja, la misma caja, que nos limita y nos encierra.
Para aprender más visita mi blog rafaelcota.comy mi twitter @rafaelcotar

Niños innovadores

Es muy difícil ser de adulto lo que no soñaste o desarrollaste cuando niño; los sueños de vida no son cosas que se aparecen de improviso, van tomando forma poco a poco, se van tejiendo hilo a hilo. Por ello, es importante que pensemos en la siguiente generación, ¿cómo es que pensamos que puede ser? ¿hasta dónde creemos que puede llegar? ¿qué habilidades podrán necesitar?
¡Seguramente muchas! Pero entre ellas estarán, también seguro, la innovación y la creatividad. No puedo concebir un futuro en donde la capacidad de inventar, de imaginar y construir no sea parte del progreso, de la generación de riqueza de todo tipo.
Si queremos lograr que nuestros niños sean adultos innovadores y creativos, tenemos que empezar a fomentarlo y desarrollarlo desde ahora; les propongo cinco aspectos en los que podemos incidir para lograrlo:
  1. Juego: Es importante que los chicos jueguen, no sólo en casa o el parque, sino también en las aulas. Es importante que esos juegos sean compartidos, en grupos. De preferencia juegos en donde no se compita, sino se colabore. Actividades como la cocina, el jardín, carpintería, legos, etc son apenas formas de intentarlo.
  2. Curiosidad: Hay que mantenerles despierta su curiosidad, no es cierto que mató al gato, la curiosidad es la que descubre mundos, la que construye sueños. Toda innovación inicia con una pregunta, que es la representación de la curiosidad. Tomen un tema al azar cada día, platiquen, investiguen durante el día y luego comparten en la cena.
  3. Pasión: Debemos lograr que conecten su pasión con su curiosidad; a los niños que les gusta dibujar, hay que alentarlos, a los que les gusta correr, hay que alentarlos, a los que les gustan las matemáticas, hay que alentarlos. Cada persona tiene algo que lo mueve, algo que lo hace sentir pleno. Ayudémoslos a que se encuentren con su pasión.
  4. Atrevimiento: Hay que ayudar a que no teman, sobre todo, al fracaso o a equivocarse; la audacia siempre acompaña a los que abren caminos; los que se atreven a pensar diferente son los que cambian los paradigmas, los que hacen que el mundo camine hacia adelante.
  5. Propósito: Todo innovador tiene sueños, tiene un propósito en la vida, los niños deben irlo construyendo e imaginando desde pequeños; es su sueño, ¿qué serás cuando seas grande? se convierte en una pregunta de propósito, ¿qué harás cuando seas mayor? ¿Qué invento será el tuyo? Son apenas preguntas que pueden sustituir a la típica ¿qué vas a estudiar?
Yo, cuando sea chiquito quiero ser como ellos, juguetones curiosos, apasionados, atrevidos y decididos. ¿Tú no?